Titulo: Alejandro Tapia, Agricultor y divulgador de la agricultura de conservación, nos cuenta su vision de la agricultura de conservación
Articulo: Casado y con dos hijos, este agricultor de Quintanarraya (cerca de Huerta de Rey) cultiva 462 hectáreas en su pueblo, en otros de los alrededores y en La Bureba: «Soy un arrendateniente», resume con humor este hombre de campo y también de palabras y letras. Es autor del libro didáctico y ilustrado El campesino, amigo de la tierra, un trabajo ameno que se puede conseguir en la Librería Espolón, en Burgos. ¿Cuándo comenzó a practicar la agricultura de conservación? Supe de estos temas a principios de los años ochenta, en 1982, y poco a poco fui introduciendo el sistema en mis tierras. Además de los conocimientos prácticos adquiridos día a día, me he preocupado mucho de conocer las opiniones, los estudios y las iniciativas de otros en España y en otros países. Participo en charlas, conferencias, congresos, jornadas divulgativas... ¿Cómo definiría en una frase qué es la agricultura de conservación? Es cultivar sin deteriorar y sin variar las condiciones del suelo. ¿Tiene futuro o es una moda? Sí tiene futuro. Y no sólo eso, muchos creemos que es el futuro. Resúmame las ventajas que acarrea esta forma de trabajo, o esta filosofía. Las ventajas van desde el ahorro en combustible hasta el de maquinaria, pasando por fertilizantes químicos y tiempo de trabajo. Los productos son más naturales y de mayor calidad. Además, al no alterar las condiciones naturales del suelo, se reduce la erosión. La eliminación de la quema de rastrojos es una ‘batalla’ que se va ganando poco a poco. La quema de rastrojos es la negación de cualquier forma de agricultura sostenible porque contamina la atmósfera y pone en riesgo de incendio otras áreas de su entorno. Este mal hábito agrícola deja el suelo desnudo, expuesto a la acción directa de los rayos de sol y de la erosión; las gotas de lluvia impactan directamente sobre él, sellando (encostrando) la superficie. El fuego rebaja la fertilidad natural de nuestros suelos porque se queman muchos de los micro y macro nutrientes existentes en el horizonte superior; se destruyen infinidad de diminutas fábricas de fertilizantes que son la mayor parte de los organismos vivos del suelo. ¿Va en aumento, se mantiene o desciende la agricultura de conservación? Va en aumento, y así seguirá porque es una apuesta de presente y de futuro, por el bien de los suelos productivos y de todo el medio ambiente. Además, es una forma de controlar la erosión y de evitar las escorrentías que contaminan las aguas. Nuestra actitud profesional es un compromiso efectivo con el medio natural y hemos demostrado que se puede producir sin destruir. Como diría mi maestro y amigo Víctor Trucco, ‘nosotros no somos ambientalistas por definición, lo somos por acción; y no somos ecologistas por moda, lo somos por nuestro propio interés, porque vivimos de la naturaleza y de sus secretos’. ¿Qué ‘conclusión’ o constatación ha sacado después de más de dos décadas practicando siembra directa? A lo largo de 22 años practicando la siembra directa he visto cómo se regeneraba la vida de mis suelos y cómo, paralelamente, aumentaban mis cosechas. Eso me hace sentirme especialmente orgulloso de ser agricultor y realizado como persona. Los pueblos pequeños, la mayoría, se mueren poco a poco. ¿Que propone o qué se necesita para luchar contra la despoblación? Para luchar contra la despoblación hay que echarle imaginación desde todas las instancias. Los pueblos tienen muchas posibilidades, pero faltan agricultores que experimenten, que varíen, que prueben cultivos de cara al biodiésel, a la biomasa, a las térmicas... Si consideramos nuestro futuro, el desafío es cambiar la agricultura del presente. Ésta es la necesaria innovación que los campesinos debemos asumir; seremos los primeros beneficiados de una nueva agricultura, más productiva y sostenible, que también favorecerá a la sociedad en su conjunto.
Autor: Diario de Burgos
Fecha: 21/11/2005
Mas de 300 personas se reunieron en Huerta de Rey en el I Encuentro de Nombres Raros.